La deficiencia de factor VII (proconvertina) es un trastorno de la coagulación hereditario causado por la falta o el defecto de una proteína sanguínea (factor VII) que coadyuva a la coagulación de la sangre. El trastorno es poco común, afecta a una persona de cada 500 mil y a varones y mujeres por igual. Es un trastorno autosómico recesivo, lo que quiere decir que ambos padres deben ser portadores del gen defectuoso para poder transmitirlo. El gen se localiza en el cromosoma 13.
La deficiencia de factor VII también puede adquirirse por enfermedad hepática, bajos niveles de vitamina K, o por otros problemas de absorción. La forma adquirida del padecimiento también puede presentarse en personas que toman cumarínicos, un tipo de medicamentos que inhibe la coagulación sanguínea.
Síntomas
Los síntomas de la deficiencia de factor VII pueden incluir:
- Hemorragia en la cabeza de un recién nacido
- Hemorragia grave durante la circuncisión
- Hemorragias nasales
- Hemorragia de las encías
- Sangrado menstrual abundante o prolongado (menorragia)
- Hemorragia en el abdomen (hemorragia gastrointestinal)
Diagnóstico
La deficiencia de factor VII se diagnostica mediante una variedad de pruebas sanguíneas para saber si existe un trastorno de la coagulación y, de ser así, determinar de cuál se trata.
Tratamiento
La deficiencia de factor VII recibe tratamiento con:
- Concentrados recombinantes de factor VIIa
- Concentrados de factor VII
- Concentrados de complejo de protrombina que contienen factor VII
- Plasma fresco congelado (PFC)
Información revisada por la Dra. Paula Bolton-Maggs
Asesora hematóloga
Cuidado Integral de la Hemofilia, Manchester
Enfermería Real de Manchester
Manchester, Reino Unido
Actualizado por última vez diciembre de 2007 |