La deficiencia de factor II (también llamado protrombina) es un trastorno
hemorrágico hereditario provocado por un problema con el factor II. Ya
sea por que el cuerpo produzca menos protrombina de la que debiera
o debido a que la protrombina no funciona adecuadamente, la reacción de
coagulación se interrumpe prematuramente y el coágulo sanguíneo
no se forma.
La deficiencia de factor II es un trastorno autosómico recesivo, lo cual
quiere decir que ambos padres deben ser portadores del gen defectuoso
a fin de transmitirlo a sus hijos. También implica que el trastorno afecta tanto a varones como a mujeres. La deficiencia de factor II es muy
poco común pero, como todos los trastornos autosómicos recesivos,
se encuentra con mayor frecuencia en regiones del mundo donde los
matrimonios entre parientes cercanos son comunes.
La deficiencia de factor II puede heredarse junto con otras deficiencias
de factor (véase la deficiencia combinada de factores de
coagulación dependientes de la vitamina K). También
puede presentarse en una etapa posterior de la vida, como resultado de
enfermedad hepática, deficiencia de vitamina K o consumo de ciertos fármacos
como el Coumadin®, medicamento anticoagulante. La deficiencia
de factor II adquirida es más común que la deficiencia heredada.
Síntomas
Los síntomas de la deficiencia de factor II son diferentes en cada persona.
Como regla general, entre menor sea la concentración de factor II en la
sangre de una persona, mayor será la frecuencia y/o gravedad de los
síntomas.
Véase Síntomas hemorrágicos de las deficiencias poco comunes de factores de la coagulacións (PDF)
Síntomas comunes
- Hemorragias nasales (epistaxis)
- Propensión a los moretones
- Periodos menstruales abundantes o prolongados (menorragia)
- Hemorragias articulares (hemartrosis)
- Hemorragias musculares
- Hemorragias en la boca, particularmente después
de cirugías o extracciones dentales
Otros síntomas reportados
- Hemorragia en vísceras (hemorragia gastrointestinal)
- Hemorragia del muñón del cordón umbilical al nacer
- Hemorragias anormales durante o después
de lesiones, cirugías o parto
Síntomas poco comunes
- Hemorragias en el sistema nervioso central
(cerebro y médula espinal)
- Sangre en la orina (hematuria)
Diagnóstico
La deficiencia de factor II se diagnostica mediante diversas pruebas
sanguíneas. El médico necesitará medir las concentraciones de factores
II, V, VII y X en la sangre. Las pruebas diagnósticas debe realizarlas un
especialista en un centro de tratamiento de hemofilia/trastornos de la
coagulación.
Tratamiento
Hay dos tratamientos disponibles para la deficiencia de factor II. Ambos
se fabrican a partir de plasma humano.
- concentrado de complejo de protrombina (CCP)
- plasma fresco congelado (PFC)
Los periodos menstruales abundantes en mujeres con deficiencia de
factor II pueden controlarse con anticonceptivos hormonales (pastillas
para el control de la natalidad), dispositivos intrauterinos (DIU), o fármacos antifibrinolíticos.
Véase Opciones de tratamiento
Contenido desarrollado por el comité sobre la enfermedad de von Willebrand y trastornos de la coagulación poco comunes.
Actualizado por última vez septiembre de 2010 |