Desde 1996, el Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH ha sido crucial para muchas personas con hemofilia de todo el mundo, especialmente durante emergencias.
Usando su red de voluntarios, organizaciones nacionales de hemofilia y profesionales médicos en 107 países, la FMH ha podido responder rápidamente a muchas solicitudes urgentes de concentrados de factor de coagulación.
Un ejemplo fue el conflicto de 2002 en Afganistán, donde la FMH ayudó a pacientes afganos residentes en el país, así como a refugiados que huyeron a los vecinos Irán y Paquistán. Uno de ellos era Shikeb, de 17 años, quien luego de una cirugía necesitaba concentrado de factor de coagulación para salvar su vida.
La FMH también envió productos de tratamiento a Indonesia, India y Sri Lanka, después del maremoto del 2004. Más recientemente, la FMH estuvo entre las primeras organizaciones que enviaron ayuda humanitaria al norte de Paquistán, devastado por el terremoto del año pasado.
Desde sus modestos inicios, el programa ha crecido inmensamente, hasta convertir a la FMH en el mayor canal de abastecimiento de productos donados para el tratamiento de la hemofilia a escala mundial. Desde enero de 2004, hemos distribuido la cifra récord de 55 millones de unidades de factor, con valor de más de 51 millones de dólares estadounidenses, a 56 países.
Tras estas cifras se esconden muchos recuentos conmovedores enviados a la FMH. “Pudimos salvar la vida de Khaled”, escribió el doctor Magdy El Ekiaby, quien utilizó 40 mil unidades de producto donado para uno de sus jóvenes pacientes en El Cairo. De Irán nos llegó una historia similar sobre Alí, un pequeño de seis años, que necesitaba una operación de cadera.
Zijad escribió encantado desde Bosnia para informar que su hijo Mirza, de nueve años, se recuperó de una grave enfermedad en el hospital, con ayuda de concentrado de factor IX. Y en Cuba, el joven Dairon salvó su vida gracias a una donación de factor VIII.
Un paciente chino –llamado Song– en la sureña ciudad de Zhuhai, necesitaba tratamiento de emergencia para hemorragias internas y problemas abdominales que requirieron cirugía mayor. El producto de factor donado distribuido a través de la asociación local de pacientes salvó su vida.
La familia Malashenko en Bielorrusia también necesitaba urgentemente el tratamiento abastecido a través de la FMH: “Les estamos muy agradecidos por los productos recombinantes que recibimos. Ayudaron con los problemas de nuestros hijos”.
La FMH recibe productos donados de fabricantes, centros de tratamiento y empresas de atención en el hogar. Luego envía todos los productos disponibles para ser distribuidos a través de centros de tratamiento de hemofilia u organizaciones nacionales de hemofilia reconocidos.
La mayoría de las donaciones se obtienen y distribuyen en colaboración con la FMH USA y el valioso apoyo de Hemofilia de Georgia (HDG), una organización estadounidense sin fines de lucro.
“La distribución de productos de tratamiento representa más que ayuda humanitaria a corto plazo”, afirma Claudia Black, directora de programas de la FMH. “Los donativos también apoyan los esfuerzos de cabildeo de la FMH y de organizaciones nacionales de hemofilia ante gobiernos a fin de lograr la compra continua de estos productos y el cuidado sostenible de la hemofilia”.
“Al cabo de 10 años, podemos recordar las muchas vidas que hemos salvado o mejorado. Con el apoyo adecuado, esperamos que durante los próximos 10 años podremos ayudar a más personas todavía”.
Para mayor información sobre la ayuda humanitaria de la FMH, comuníquese a: ahaffar@wfh.org
Programa de ayuda humanitaria
Artículo, Mayo de 2005: Donaciones de factor salvaron mi pierna
Actualizado por última vez diciembre de 2005
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